
Sobre mí – Celia Gordillo

Quién soy y desde dónde acompaño
Soy Celia Gordillo, terapeuta Gestalt, miembro titular de la AETG (Asociación española de terapia Gestalt) y formadora oficial del programa Mindful Self-Compassion (MSC).
Acompaño a mujeres en procesos de sanación emocional, despertar de conciencia y recuperación de la dignidad, desde una mirada profunda, humana y compasiva.
Mi trabajo no nace solo de la formación, nace del recorrido. De haber atravesado mis propias caídas, de haberme perdido y de haber vuelto a mí. Por eso acompaño desde la presencia, la experiencia encarnada y el respeto absoluto por el ritmo de cada mujer.

Mi enfoque terapéutico
Trabajo desde la psicología humanista con base en la Terapia Gestalt, integrando la autocompasión, la conciencia corporal, el trabajo emocional y la mirada a los vínculos.
Creo profundamente en la relación terapéutica como espacio de sanación: un lugar seguro donde puedes bajar la guardia, escucharte sin juicio y volver a habitarte.
Mi acompañamiento une:
-la presencia en el aquí y ahora,
-la toma de responsabilidad como camino de libertad interna,
-y el despertar de la conciencia para reconocer lo que sientes, piensas y haces… y elegir con más verdad.

Mi mirada hacia lo femenino
A lo largo de mi camino he acompañado a muchas mujeres marcadas por la autoexigencia, la adaptación constante, el abuso emocional, la pérdida de límites y la desconexión de sí mismas.
Mujeres que han aprendido a sostener demasiado, a callar demasiado, a olvidarse demasiado.
Hoy mi mirada está especialmente puesta en acompañar procesos de soberanía femenina: recuperar la voz, el límite, la dignidad y la identidad. Acompañar a mujeres a dejar de sobrevivir y empezar a habitarse.

Mi camino personal
Hace más de una década atravesé un momento de quiebre que marcó un antes y un después en mi vida. Fue un tiempo de caída, de desorientación y de profundo dolor… y también el inicio de un proceso de transformación real.
La Terapia Gestalt fue entonces mi faro. A través de ella comprendí que el dolor no solo se sufre: también puede transformarse en conciencia, en fuerza y en camino de vuelta a casa.
Años después conocí el programa Mindful Self-Compassion, que me abrió a la importancia de tratarme con amabilidad, ternura y respeto. La práctica de la autocompasión fue un punto de inflexión en mi vida, y decidí certificarme como formadora para poder compartir esta herramienta tan transformadora.
Integración y propósito
Hoy integro la Gestalt, la autocompasión y el trabajo con la conciencia en mi manera de acompañar. Creo espacios donde puedes aprender a relacionarte contigo de forma más amorosa, más firme y más auténtica.
Espacios donde no tienes que ser fuerte, ni perfecta, ni correcta.
Donde puedes ser tú.
Mi propósito es ayudarte a recuperar la confianza en ti, sostenerte en lo que eres y acompañarte a volver a casa: ese lugar interior donde habitan la calma, el amor propio y el sentido profundo de estar viva.
